Por: Administrador
Lun, 02/05/2011 - 1:26pm

Intersindical Canaria: 1º de mayo, una manifestación y un entierro

Este primero de mayo, y esta vez con mucha diferencia, la manifestación convocada por el sindicalismo de clase y con conciencia nacional canaria fue claramente mayoritaria, más de 1.200 personas en Gran Canaria y otras tantas en Tenerife demostraron por donde han decidido caminar los trabajadores y trabajadoras de las islas.

En Gran Canaria la convocatoria de  Intersindical Canaria, el Frente Sindical Obrero de Canarias y Convergencia Sindical Canaria, partió a las 12:00 horas desde la Plaza Belén María y fue apoyada, además, por la presencia de diferentes organizaciones de la izquierda política y sindical de la isla, entre ellas Alternativa Nacionalista Canaria (ANC), Unidad del Pueblo (UP), el Partido Comunista del Pueblo Canario (PCPC) y la histórica Confederación Nacional de los Trabajadores  (CNT), además de un grupo de estudiantes de música del Conservatorio que se unieron, con sus instrumentos musicales,  para protestar porque los recortes sociales afectan de manera sensible al mundo de la cultura. Alrededor de 1.200 personas estremecieron las calles del puerto de las Palmas de Gran Canaria, al grito de consignas tales como “Viva Canarias libre y socialista” “Contra el capital, huelga general” o “Tiemblen banqueros que llegan los obreros”, remarcando el carácter combativo y anticapitalista de la convocatoria.

Al finalizar, en el Parque Santa Catalina representantes de los sindicatos convocantes y las organizaciones presentes, dejaron en claro su opción de clase y que sitúa la lucha en la calle y la opción anticapitalista como única respuesta posible para los trabajadores y trabajadoras de Canarias contra los embates furiosos del capital, dejando claro, asimismo, el camino hacia la unidad del sindicalismo combativo y alternativo en las islas. El acto finalizó con un saludo solidario e internacionalista a los pueblos que luchan en el mundo por su autodeterminación y repudiando la guerra imperialista en todas sus formas incluida la invasión de Libia.

Mientras por las calles del Puerto se vivía esta fiesta de los trabajadores, multitudinaria y optimista, en otra zona de la ciudad se llevaba a cabo el entierro de los sindicatos del poder, cortejo fúnebre en el que menos de 300 personas acompañaban lo que queda de una forma de entender el sindicalismo desde los lujosos despachos, a espaldas del pueblo y de la clase a la que deberían representar. Se pudo notar que los pactos recientes con los gobiernos del Estado y  de Canarias comienzan a pasarle factura a estas organizaciones que se ven cada vez más aisladas y que, a pesar de las millonarias subvenciones, no son capaces de movilizar ni a sus propios liberados sindicales.

Es así que, este 1º de Mayo sirvió para dejar claras dos cuestiones fundamentales, por una parte la decadencia de una forma de entender el sindicalismo desde los escritorios, con pactos que traicionan a la clase trabajadora y avalan a los que les confiscan sus derechos,  apoyando abiertamente además,  las guerras imperialistas y, por otra parte,  el florecimiento y el camino hacia la unidad de los sindicatos y sectores de la  clase trabajadora que han decidido por la coherencia, y la dignidad de la lucha obrera.