Si las buenas ideas superan las fronteras, esta idea lo hace a través de bicicletas con la Bicicloteca, una bicicleta que transporta una pequeña biblioteca por la ciudad de São Paulo, en Brasil. Este proyecto es una forma creativa y dinámica de fomentar la lectura. En especial entre aquellos que viven en la calle, ya que las bibliotecas, generalmente, exigen alguna identificación o comprobante de domicilio para prestar los libros. Documentos que los sin techo no tienen.
La iniciativa de la Bicicloteca surgió de esta gran necesidad y ha adquirido apoyo de la prensa, los residentes y negocios de São Paulo. En agosto de 2012 se cumple un año desde que comenzó a distribuir libros e incentivar a la lectura.
Robson Mendoça, impulsor de esta iniciativa, es un bibliotecario de 61 años que vivía en las calles de São Paulo. El catalizador del cambio fue la lectura de la novela Rebelión en la granja, de George Orwell. Esta novela modificó su perspectiva y demostró que leer puede cambiarle la vida a las personas.
Mendonça deja abierta la posibilidad a que otras personas lo sigan: salir a las calles junto a los que venden la revista Ocas, o a través del Movimiento Estatal de Personas Sin Techo. Mendoça es quien lidera este movimiento y apoya a las personas sin techo.
Esta iniciativa forma parte de las actividades del Instituto Mobilidade Verde, una ONG sin fines de lucro destinada a buscar medios de transporte alternativos y sustentables para las ciudades. En un correo electrónico, el presidente de la organización, Lincoln Paiva, recuerda cómo comenzó todo.
"La Bicicloteca es un movimiento independiente que surgió en varios lugares del mundo, con el objetivo de llegar donde las bibliotecas tradicionales no pueden y de hacerlo del modo más simple y barato posible. La Bicicloteca para las personas sin techo nació después de un encuentro que tuve con Robson Mendoça, un ex-sin techo que abandonó las calles después de leer Rebelión en la granja. El instituto donó la primer Bicicloteca y las otras fueron luego donadas por entes privados.
A lo largo de un año, la Bicicloteca ejecutó más de 107.000 préstamos sin ningún tipo de burocracia, ofreciendo una colección de más de 30.000 libros. Actualmente, el Instituto Mobilidade Verde trabaja en supervisar el proyecto y su expansión a otras ONG interesadas en adoptarlo. La Bicicloteca también brinda libros en Braille para los no videntes, difunde actividades en las plazas públicas y organiza caminatas por lugares históricos en las calles.
Este trabajo ha tenido un impacto positivo. Un ejemplo de este reconocimiento es el hecho que la iniciativa fuera nominada para el Prêmio Cidadão Sustentável en las categorías de medio ambiente y cultura.
Incluso cuando ha habido complicaciones, la ciudad de São Paulo ha mostrado respeto y buena voluntad. En septiembre del 2011, la Bicicloteca fue robada, pero su repercusión en la prensa local contribuyó a la recuperación del equipo. Este infortunio se transformó en movilización en Movere, una plataforma virtual de financiación colectiva. El siguiente video se utilizó para solicitar 12 mil reales para construir dos Biciclotecas:
Para seguir innovando, la Bicicloteca también cuenta con acceso libre a internet a través de los rayos solares dondesea que esté. Además, no es solo para los sin techo. Sin restricciones, la Bicicloteca democratiza el acceso a la información, entretenimiento y cultura para el público en general, tanto para trabajadores como estudiantes.
En Brasil, donde sea que la Bicicloteca vaya lleva consigo el mensaje de que un libro puede cambiar una vida. Con la misma idea, la organización Bibliothèque Sans Frontières, por ejemplo, le posibilita la lectura a aquellos que están en riesgo y necesidad en Haití, al instalar bibliotecas transportables para la población local. El mundo tiene espacio más que suficiente para propuestas creativas de bibliotecas.
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